Ese verano aprendiste a nadar, era impresionante tu valentía para entrar al agua, muy pronto querías entrar sin los manguitos y en nada ya saltabas desde el borde de la piscina.
Me parecía increíble verte cruzar la piscina sin los manguitos, flotando y sin cansarte, como te gustaba el agua, cuanto disfrutabas de ella, que bonitos recuerdos.
De entre los tres (Alessandro, Sofi y tú) yo creo que tu eras la más valiente, no le tenias miedo a nada y saltabas más alto y lejos, no tenias miedo de tragar agua ni de sumergirte. Lastima que no nos diera el tiempo de comprarte las gafas para mirar debajo del agua, ni el gorro para que el cabello no te molestara.
Alessandro no lo decia, pero yo estoy seguro que se la pasaba super bien, también.
Me pedías que te lance lo mas alto posible, pero ya pesabas y no poco yo quería que volaras para que así disfrutaras más.





